📖 Nehemías 1:5–11 (fragmentos)
“Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible… Esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo… Confesamos los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra ti… Te ruego que esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo…”