HISTORIA
IGLESIA DE DIOS
La Iglesia de Dios data su origen desde el día jueves 19 de agosto de 1886, cuando un grupo de ocho hermanos, liderados por Richard G. Spurling, ministro bautista, inconformes con la frialdad y mundanalidad de la iglesia, decidieron unirse para estudiar la Biblia, orar, vivir en santidad y experimentar el evangelio de poder. El objetivo era “restaurar el cristianismo primitivo y lograr la unión de todas las denominaciones” (Conn, C., “Como Ejército Poderoso” 1995, p.7). Este fue un verdadero movimiento de reforma que ocurrió en el Condado Monroe, Tennessee; cerca de la frontera con Carolina del Norte.
Después de diez años de estudio de la Biblia y de predicar la vida de santidad y la experiencia de la santificación, la pequeña iglesia experimentó el primer derramamiento del Espíritu Santo; y así comenzó el gran movimiento pentecostal moderno. Esto ocurrió en el año 1896.
La Iglesia de Dios es la primera iglesia pentecostal de la época moderna (Walton, R. “Chronological and background Charts of Church History” 1986, chart 73). Una década después se dio el gran avivamiento de la Calle Azusa, en California, en el año 1906.
El primer nombre que le dieron a la naciente iglesia fue Unión Cristiana, en 1886. En 1902 le cambiaron el nombre a Iglesia de Santidad, por la influencia de los movimientos de santidad derivados del Metodismo wesleyano. Finalmente, en 1907, le cambiaron el nombre a Iglesia de Dios; ese ha sido el nombre de nuestra amada iglesia hasta la fecha.
En Guatemala
La historia de la Iglesia de Dios de Guatemala es igualmente interesante. En el año 1916 vinieron dos jóvenes misioneros norteamericanos de la Iglesia Metodista, los hermanos Carlos Furman y Tomás Pullin. Llegaron por barco a Puerto Barrios, y desde allí viajaron a Totonicapán para predicar el evangelio con especial énfasis en la doctrina de la entera santificación, que es la doctrina distintiva del movimiento metodista.
Por 16 años estos misioneros se dedicaron a la enseñanza del cristianismo bíblico, de modo que en el corazón de los hermanos comenzó a arder el deseo de vivir el cristianismo primitivo, así como lo vivieron los apóstoles de Jesucristo y los primeros cristianos, según se registra en el libro de los Hechos.
El día miércoles 13 de abril de 1932, la pequeña iglesia que había estado orando y anhelando la llenura del Espíritu Santo, recibió la respuesta del Señor. El Espíritu Santo se derramó y los hermanos fueron bautizados. Esto ocurrió en la ciudad de Totonicapán.
Este derramamiento del Espíritu Santo dio origen a la Iglesia de Dios de Guatemala; pues dos años después, en 1934, el hermano J.H. Ingram, misionero de la Iglesia de Dios, vino a Guatemala y le dio cobertura al naciente movimiento pentecostal, porque la Iglesia Metodista se negó a reconocerlo.
La fe cristiana es una fe histórica y los cristianos debemos apreciar esta historia. Nuestro mejor ejemplo es el pueblo de Israel, un pueblo con fuerte identidad, que conoce su origen e historia.
PRINCIPIOS DOCTRINALES
- Arrepentimiento: Marcos 1:15; Lucas 13:3; Hechos 3:19.
- Justificación: Romanos 5:1; Tito 3:7.
- Regeneración: Tito 3:5.
- Nuevo nacimiento: Juan 3:3; I Pedro 1:23; I Juan 3:9.
- Santificación, subsecuente a la justificación: Romanos 5:2; I Corintios 1:30; I Tesalonicenses 4:3; Hebreos 13:12.
- Santidad: Lucas 1:75; I Tesalonicenses 4:7; Hebreos 12:14.
- Bautismo en agua: Mateo 28:19; Marcos 1:9-10; Juan 3:22-23; Hechos 8:36-38.
- Bautismo con el Espíritu Santo subsecuente a la limpieza; la impartición de poder para el servicio: Mateo 3:11; Lucas 24:49, 53; Hechos 1:4-8.
- Hablar en lenguas bajo la inspiración del Espíritu como evidencia inicial del bautismo con el Espíritu Santo: Juan 15:26; Hechos 2:4; 10:44-46; 19:1-7.
- La Iglesia: Éxodo 19:5-6; Salmos 22:22; Mateo 16:13-19; 28:19-20; Hechos 1:8; 2:42-47; 7:38; 20:28; Romanos 8:14-17; I Corintios 3:16, 17; 12:12-31; II Corintios 6:16-18; Efesios 2:19-22; 3:9, 21; Filipenses 3:10; Hebreos 2:12; I Pedro 2:9; I Juan 1:6-7; Apocalipsis 21:2, 9; 22:17.
- Dones espirituales: I Corintios 12:1, 7, 10, 28, 31; 14:1.
- Las señales seguirán a los creyentes: Marcos 16:17-20; Romanos 15:18,19; Hebreos 2:4.
- El fruto del Espíritu Santo: Romanos 6:22; Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:9; Filipenses 1:11.
- Sanidad divina provista para todos en la expiación: Salmos 103:3; Isaías 53:4-5; Mateo 8:17; Santiago 5:14-16; I Pedro 2:24.
- La Santa Cena: Lucas 22:17-20; I Corintios 11:23-26.
- El Lavatorio de los Pies de los santos: Juan 13:4-17; I Timoteo 5:9-10.
- Diezmos y ofrendas: Génesis 14:18-20; 28:20-22; Malaquías 3:10; Lucas 11:42; I Corintios 9:6-9; 16:2; Hebreos 7:1-21.
- Restitución donde sea posible: Mateo 3:8; Lucas 19:8-9.
- La segunda venida de Jesús antes del milenio: Primero, para resucitar a los santos que han muerto y arrebatar a los creyentes vivos en el aire: I Corintios 15:52; I Tesalonicenses 4:15-17; II Tesalonicenses 2:1. Segundo, para reinar sobre la tierra por mil años: Zacarías 14:4; I Tesalonicenses 4:14; II Tesalonicenses 1:7-10; Judas versículos 14-15; Apocalipsis 5:10; 19:11-21; 20:4-6.
- Resurrección: Juan 5:28-29; Hechos 24:15; Apocalipsis 20:5-6.
- Vida eterna para los justos: Mateo 25:46; Lucas 18:30; Juan 10:28; Romanos 6:22; I Juan 5:11-13.
- Castigo eterno para los inicuos, sin liberación ni aniquilación: Mateo 25:41-46; Marcos 3:29; II Tesalonicenses 1:8-9; Apocalipsis 20:10-15; 21:8.
PASTORES
Elias y Sulma Navarro